Crónica VI Trail Tierras Pésicas – Speed Trail 10 Km – Agus

Vaya por delante que todo lo acontecido durante el pasado domingo día 18 en Cangas del Narcea se ajusta a la más estricta ILEGALIDAD vigente. Pero no explicaré por qué…

 

Me levanté casi más temprano que para ir a trabajar… pero con muchas más ganas… hipermotivado. Después de año y pico con un problema tras otro parece que la cosa empieza a enderezarse, y aunque esta carrera, por su corta distancia, no me atrae mucho, está muy bien para ir comprobando que todo vuelve a estar más o menos en su sitio.

 

Salimos hacia Cangas del Narcea, Cristian al volante. Hoy llevo taxista y fotógrafo, 2 en 1. Como es habitual, las risas en el coche son constantes. Este tío ni lesionao pierde el humor. En el tiempo han dado bueno para todo el día, así que, como soy un gran amante del riesgo, vuelvo a cometer el error de tantas y tantas veces… voy muy ligero de ropa: pantalón de chándal y sudadera encima de la ropa de correr, nada más. Llegamos a Cangas del Narcea: 4 grados centígrados, eso donde da un poco el sol. Los “suplentes” (ver crónica Rock’n’Roll Maratón Madrid 2017) se revuelven y me vienen a decir que hoy no, amigo, que ya está bien, que hoy va a currar tu padre, con esta temperatura.

Menos mal que entre la ropa para cambiarme llevo de casualidad una chaqueta fina fina. Para algo servirá. Vamos a la zona de la plaza del Ayuntamiento, donde se encuentra el montaje de salida y meta, reparto de dorsales y demás. Mi encefalograma, plano desde que abrí la puerta del coche y noté esa temperatura, reacciona ante los primeros acordes de la canción que acaba de comenzar a sonar: “Por la libertad”, de Barricada. Joder, qué grandes! Así, sí!! Hoy nada puede salir mal!!!

 

Vamos a ver la salida de la carrera grande, la de 27 km, y la de relevos, donde ya vamos viendo gente conocida. Cómo presta, pero me muero de envidia mientras les veo salir a tropel a todos ellos y ellas. Se van y me quedo con cara de pena pensando en cuantas veces he estado yo en esas salidas, y en si podré volver a estar en ellas de forma habitual.

Salida de la carrera de 27 km y de relevos

Mientras voy revisando a ver si se me ha caído ya algún dedo por congelación, vamos yendo a desayunar. Hago un repaso del árbol genealógico hasta la tercera generación de cada persona que abre la puerta de la cafetería haciendo que se me venga encima esa ráfaga de aire congelado. ¡Tengo carámbanos colgando de la nariz! ¿Pero qué es esto? ¡Si en Lugones, mi dulce hogar, me dicen que hay 10 grados más!

 

La gente del Reconquista Crossfit ha llegado. Ese box donde tristemente solo he podido ir habitualmente un par de meses, hasta que la rodilla, tocada ya desde hacía tiempo, ha dicho que ya está bien. Es una pena por el gran ambiente y compañerismo que tienen allí, pero… mucho me temo que ese tipo de ejercicios no son para mí. Con los dorsales ya en nuestro poder, todos juntos, vamos a prepararnos, no sin tomar algo antes de ponerse ya en plan, y aquí, ya sí, ya noto los pequeños nervios típicos previos a la salida que tanto me gustan, los cuáles se aplacan, simplemente, con mi habitual cervecina con gaseosa media hora antes de empezar. Por mucho frío que haga, no hay isotónico mejor.

Ya me preparo para la salida. Pantalones cortos y manga corta. Sé que en cuanto empiece a correr voy a estar de lujo, pero ahora mismo… joer, tengo un tembleque que no puedo parar. Voy rápidamente a “cambiar el líquido de frenos” y me meto en el cajón de salida, lugar donde me encanta estar, entre todo ese asqueroso olor a sudor y a réflex. Voy y me coloco con la gente del Reconquista Crossfit, pero empiezo a ver gente conocida y a saludar, e incluso a recibir felicitaciones por nuestra última carrera en Cimadevilla (Josema siempre atento) y cuando me doi cuenta se da la salida y no tengo a mis compis ubicados. Salimos por esa calle empedrada cuesta abajo, y me lanzo por la acera derecha adelantando a mucha gente mirando a ver si vuelvo a encontrarlos. No los veo. Sigo fuerte cruzando el puente y comienzo el primer repecho. Sigo viendo a mucha gente conocida, pero no a ellos. Pienso que joer, muy fuerte han salido, como sigan así no voy a poder con ellos… Voy mirando todo el tiempo atrás por sí acaso y no veo a ninguno de ellos. Pues nada, irán más fuerte de lo que yo pensaba y me sacan un cacho. Comienzo a adelantar gente en toda la subida. Me encuentro muy bien, a pesar de las lesiones no estoy tan tan mal. Sigo y sigo y sigo, adelantando a mucha gente conocida, hasta que en una “S” ascendente, decido parar. Uno: porque me estoy calentando, y si sigo así, voy a acabar dándolo todo, y no venimos a eso; y dos: porque ellos no pueden ir delante, es imposible. Sin desmerecer a nadie, por supuesto. Si no están habituados a esto, viendo la gente que está aquí, no pueden ir por delante. Desde donde he parado puedo ver todo el camino desde un buen tramo más abajo. Y efectivamente, más o menos 3 minutos más tarde, veo aparecer a Adriano y a Fani 2 curvas más abajo. He tenido que pasarles casi por encima y no les he visto. Las ganas me ciegan.

Pedro Pablo Heres siempre está dispuesto a disparar donde menos te lo esperas

 

Les espero y no saben la que les espera: alguien que va a ir algo sobrao, con lo que es probable que no se calle la boca. Y así ocurre. Todo lo que no hablo de normal, lo hablo en una carrera. Primero le toca a Adriano, y luego ya, hasta el final, a Fani, contándole batallitas y consejos, o más bien, cosas que a mí me funcionan, con el objetivo, básicamente, de que no se piense tanto en lo que te duelen las piernas. Solamente me dediqué en alguna bajada a soltar un poco las piernas para hacer “prácticas de vuelo” y ver que la rodilla, aunque no al 100%, está bien, lista para volver a trabajar.

Llegando al avituallamiento, justo antes de que el cocodrilo nos disparase con su cámara de fotos

Llegada a meta con sensaciones muy buenas, sin dolores, y en un repecho final que, de haber ido buscando un buen tiempo, me habría encantado subir “a romper”, levantando adoquines. Para otra vez será.

Para la próxima la subiré a muerte

Me quito el dorsal nada más cruzar la meta y doi la enhorabuena a Fani y a Adriano que llega muy poco después; me encuentro a Luis, que ha hecho un espectacular puesto 14 en la carrera larga (quién iba a decirlo… yo esperaba a este hombre en algunas carreras, íbamos de la mano… ahora ya, ni en bici le cazo…), y nos emplazamos al día 2 de diciembre en León; veo a Laura y David que se han quedado a nada del podio en relevos, a Josema, a Rubén, … a mil personas conocidas y con las que tantas ganas tengo de volver a compartir momentos más asiduamente.

Foto de equipo donde me acoplé descaradamente

Nos sacamos unas fotos de rigor, pido perdón por si solté demasiada paliza en carrera y Cristian vuelve a ponerse a los mandos de su bólido rojo para volver a casa. Y fin de otro capítulo más de esta larga y espero que interminable historia.

 

CONCLUSIONES:

  • La carrera, muy buena. Nunca había estado y me deja muy buena impresión. El paso entre los viñedos me encantó, fue lo mejor de la carrera. Y luego por las bodegas… ahí faltaba avituallamiento. Incluso, justo después del avituallamiento, vimos un cocodrilo!!
  • Carrera que habría sido muy buena para mí para ir a tope. Las subidas no eran muy potentes, y las bajadas eran muy cómodas, para dejarse llevar, totalmente aptas para bajar “tocando rodilla” en las curvas como tanto me gusta.
  • Lo mejor del día fueron las ganas de la gente del Reconquista Crossfit. Todos ellos y ellas en meta, con más o menos dificultades, pero animados (o eso espero) a seguir con esto. Sufrir saben, desde luego. Incluso su chófer, que finalmente no participó en la carrera, estaba tan contento y animado como el resto. Eso es un buen equipo. Cuando queráis, para carrera o entrenamiento, contactad con el equipo Élite Jabato Veloz, y allí estaremos!!!
  • Las lesiones han remitido. Vuelta a los entrenamientos. Al fin! Próxima parada: día 2 de diciembre, carrera de Montaña Matallana de Torío. Más de 30 durísimos km que haré de principio a fin a cola de carrera haciendo exclusivamente el esfuerzo estrictamente necesario para avanzar y llegar antes de las 7 horas de límite. Mi experiencia en esta carrera no es muy buena, ya que la corrí hace 2 años con fiebre, pero la organización y el trato son insuperables, se merecen que esté allí por cómo se han portado conmigo, así que… yo, mi cabeza y mis “suplentes” estaremos ese día al 100%!
  • El mayor agradecimiento debe ser para el Jabato que más corre de largo pero que va a tener que estar una temporada a pan y agua en lo que a correr se refiere. Allí estaba Cristian con su mejor sonrisa, sacando fotos en 3 puntos, pegándose por mí culpa un gran madrugón, llevándome y trayéndome y haciendo que yo pudiera correr esta carrera, en definitiva. A sus pies una vez más, caballero! Que siga la fiesta!

2 pensado en “Crónica VI Trail Tierras Pésicas – Speed Trail 10 Km – Agus”

  1. Menudas risas me acabo de echar!! Lectura 100% recomendada para todo tipo de público!!

    A seguir fuertes JABATOS!!!

    1. Nos alegra que te haya gustado!!
      Seguiremos dando guerra, gracias por el apoyo!! Saludos!!

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